Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

Artefactos sonoros y sonidos de vanguardia desde México DF

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 12 de diciembre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

Los “Magnetófonos” de Iván Puig, unos de los artefactos sonoros que se presentarán en los jardines del CNART (México DF).

Puede que en las últimas décadas la investigación sobre instrumentos musicales se haya estancado, para centrarse en el desarrollo científico y tecnológico, pero esto no significa que no se estén creando nuevos artefactos sonoros, sobretodo en ámbito artístico. Lo demuestra el evento que tendrá lugar este sábado día 14 de diciembre, en México DF. De las 13 a las 17 horas en los jardines del Centro Nacional de las Artes (CNART) se celebrará la primera edición de FACTO, un Festival de Artefactos Sonoros, concebido por el artista y comisario mexicano Arcángel Constantini, que se enmarca en el Festival Luces de Invierno, organizado por el Consejo Nacional por la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).
Se trata una ocasión única para que nuestros lectores en el DF conozcan el trabajo de 15 artistas, estrechamente vinculados con la tecnología, que presentarán al público sus instrumentos sonoros, experimentarán con ellos y realizarán una jam session colectiva.

Performance de Arcángel Constantini con el “8 X 8 Ω 1 bit”.

“Se establecerán 15 espacios y desde cada uno de ellos se emitirán sonidos amplificados simultáneamente, generando un flujo sonoro que inundará los jardines del Centro Nacional de las Artes”, explica Constantini al Silicio. El artista comisario ha diseñado un programa planteado como una improvisación musical, donde el público está invitado a deambular entre en los jardines del CNART, disfrutando de las tesituras sonoras y descubriendo lo último en tecnología de vanguardia.

Las piezas de los 15 artistas bien representan la exuberante creatividad de la escena contemporánea latino americana, que desde hace unos años se está imponiendo sobre la creación electrónica occidental con obras muy originales y bien resueltas desde el punto de vista formal y tecnológico. En particular el panorama mexicano destaca por obras de corte low tech, con dispositivos que no desprecian el uso de componentes talladas en madera. Estas piezas, que parecen surgidas de un laboratorio artesanal de antaño, representan una respuesta alternativa a una década de instrumentos casi industriales, como los que se realizan en muchos laboratorios artísticos occidentales, que en nuestra opinión se han estancado demasiado en el paradigma formal del open source.

Un ejemplo de todo esto son los Magnetófonos de madera, que su creador Iván Puig define unos “instrumentos de exploración sonora y a la vez una serie en proceso”, que emplean como materia prima las cintas magnéticas de viejos estudios de grabación. “Los fragmentos de cinta son colocados en los artefactos de manera aleatoria. En la recuperación de sonidos desechados, se deconstruyen segmentos de historia audible. El reciclaje generado indaga en los procesos cognitivos sonoros y su permanencia en la memoria”, indica Puig, cuyo trabajo se centra en reciclar y alargar la vida de los objetos obsoletos, inventando otras formas posibles. “Me gusta que la gente se sonría cuando la pieza detona en su interior. Me gusta pensar que el arte tiene una fuerza transformadora, política y creativa, con resultados concretos y tangibles y también con efectos sublimes y sutiles”, explica Puig que conocimos en las páginas del Silicio con SEFT-1, una extraordinaria Sonda de Exploración Ferroviaria Tripulada, realizada en colaboración con Andrés Padilla Domene.

“ÜberSonic” de Leslie García, un artefacto sonoro que permite interactuar con formas intangibles.

Tiene un corte artesanal también ÜberSonic de Leslie García, otra creadora que reseñamos anteriormente en el Silicio por sus experimentaciones sonoras con las plantas. “ÜberSonic es una serie de piezas open-hardware, que utilizan señales residuales de radio frecuencia para producir procesos de síntesis de sonido. La intención principal es desarrollar unas esculturas sonoras capaces de comunicarse como una red, utilizando la información física proveniente de distintos sensores”, explica García para describir un proceso que materializa los señales residuales, imperceptibles para nuestros sentidos y permite interactuar con formas intangibles.
Leslie García presentará en los jardines del CNART también Kupa, una investigación en proceso realizada en colaboración con Cinthia Mendoça, que aborda la transformación de la actividad bioeléctrica cerebral y sus posibles materializaciones.

8 X 8 Ω / 1 bit. Un artefacto sonoro electromagnético de Arcángel Constantini.

No necesita presentación Arcángel Constantini, creador multimedia y comisario, del que a menudo hablamos en el Silicio. Punta de diamante de toda una generación de artistas mexicanos y pionero de la escena internacional del arte electrónico, Constantini participa en el festival con 8 X 8 Ω / 1 bit, por definición un “hacking electromagnético”. Se trata de un dispositivo electrónico único, que utiliza ocho bobinas con micro controladores programados con un bit, un valor binario que controla el voltaje que circula en el dispositivo. Los sonidos que esta obra produce, se generan a través de la conversión de la corriente eléctrica a través del fenómeno de la inducción electromagnética.

Imposible describir aquí todos los artefactos sonoros que se presentarán el sábado en el DF. La única solución es acercarse a los jardines del CNART (o a las webs de los artistas) para disfrutar de una tarde única en compañía de Leslie García, Iván Puig, Marcela Armas, Yair López, Hugo Solís García, Gilberto Esparza, Yurián Zerón, Víctor Hugo Rodríguez, Bárbara Lázara, Juan Pablo Villegas, Juan Jose Rivas, Taniel Morales, Iván Abreu, Daniel Lara Ballesteros y Arcángel Constantini.

Nosotros cerramos nuestra panorámica con Gilberto Esparza, cuya obra investiga las relaciones entre tecnología y naturaleza. Este artista mexicano utiliza la biotecnología y la robótica para crear piezas que exploran el impacto de la tecnología en diversos aspectos de la vida cotidiana. En los jardines de CNART presentará BioSoNor, el segundo prototipo de un instrumento musical, que funciona alimentado por la actividad eléctrica de unos microorganismos.

“Cada uno de los participantes ha estado desarrollando una práctica artística significativa, en la que constantemente se vinculan los procesos de la tecnología con las poéticas del arte, produciendo artefactos sonoros, que dialogan con distintos modelos de producción”, concluye Constantini.

Relacionado