Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

Arrepentimiento ante la ignorancia

Amor, querida, amiga, mujer… Tengo algo que decirte: lo siento. Perdóname.

Sé que alguna vez te he mirado mal, que alguna vez he dicho o he pensado ‘menuda zorra’, que te he criticado en vez de intentar comprenderte, que me he dejado llevar por la presión social, que te he juzgado, que no te he apoyado como debería. Ahora he recapacitado, estoy arrepentida. De verdad, por eso y más, perdóname.

La peor enemiga de la mujer no son los hombres, somos nosotras mismas. Somos crueles, injustas, nos miramos mal, nos criticamos, nos pisoteamos, nos insultamos… Y competimos. En vez de ayudarnos, apoyarnos y luchar por una misma causa.

Durante estas últimas semanas, muchos medios han llenado sus páginas con hipocresía barata y con polémicas surgidas por comentarios elaborados desde la ignorancia y el desconocimiento. Creo que todos habremos leído el ‘Yo no soy feminista, yo soy femenina’. Y espero que os hayáis llevado las manos a la cabeza. Porque no es gracioso, es triste. La sociedad retrocede en vez de avanzar. Y cada día más.

Hoy se supone que tenemos que celebrar que estamos vivas. Que— de momento— no nos han asesinado, ni violado, que no han podido con nosotras. Y yo, querida, inconscientemente me pregunto cómo hemos llegado a esto. Hombres, mujeres… Ya no es que nos movamos en la ola de lo políticamente correcto, es que tanto si eres hombre, como si eres mujer, como si no tienes muy claro qué es lo que quieres ser, somos personas, somos humanos. Y la DDHH dice en su artículo número 3 que todo el mundo tiene derecho a la vida, sin tener en cuenta su condición sexual, su género o su raza. Si esto es así, de verdad; no logro comprender, no me coge en la cabeza, cómo en la frívola y escasa periodicidad de 3 meses, ya hay más de diez mujeres que han sido violadas y asesinadas a manos de sus parejas. No hablamos de géneros, hablamos de civismo. Porque esto no es una sociedad si no hay humanidad. Esto es una mierda, señorxs.

Uno de los mayores problemas, no solo de los españoles, sino de la población en general es la ignorancia. La ignorancia es lo que nos mata. Y hablar sin propiedad es lo que nos hunde. La ignorancia es una cualidad que se desplaza dentro de los parámetros de la normalidad. Todos somos ignorantes en algo. No podemos saberlo todo. Lo destructivo y problemático es cuando dicha ignorancia es consciente. Cuando sabes que lo eres, que estás limitado por el desconocimiento, pero no le pones remedio porque básicamente te da igual, entonces el problema ya no es de la educación, ni de la historia, ni de la sociedad, el problema es tuyo. El problema eres tú. Las mayores controversias, mediáticas y sociales, son provocadas por el feminismo. Señorxs, no es un término tan complejo. No es difícil. El feminismo no busca la superación de la mujer hacia el hombre, busca la igualdad legal, política y social. Busca defendernos ante las injusticias heteropatriarcales de una sociedad marcada por su historia— machista, retrógrada, atrasada y básica. Busca mejorar. Busca ampararnos. Si no saben qué significa, qué defiende, o qué busca, no hablen; porque todo el mundo habla de feminismo, y la realidad (tristemente) es que pocos sabemos qué significa y no nos da vergüenza admitirlo (y sinceramente a mí me daría).

Que no te gusta leer, Saint Google, es tu solución. Fácil, sencillo, y con una definición de no más de tres líneas. Pero por favor, pido que no se fomente lo abstracto, que no se fomente la idiotez. Me llevo las manos a la cabeza cada vez que un hombre (o una mujer) dice que no es feminista. Y no voy a hablar de política, porque no acabaríamos nunca.

Hoy, 8 de marzo de 2019, celebro que estoy viva. Y te pido perdón, mujer; por las veces que te he ofendido. Por la escasez de mis argumentos. Pero te aseguro que no podrán con nosotras. Porque somos fuertes, somos valientes, somos capaces de todo; y no tenemos miedo. Feliz Día Internacional de la Mujer. Algún día, todos los serán.

Relacionado