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American Eagle: ¿inclusión y realidad?

En un mundo en el que estas dos palabras son cada vez más valoradas, ¿qué tanto han cambiado los cánones corporales y de belleza que nos venden las marcas y el mundo de la publicidad? La firma de ropa estadounidense le apuesta a una transformación.

Crecí en la década de los años ochenta, una época en la que si bien aún no había llegado al mundo laboral, se valoraba enormemente todo lo que el mercado imponía para verse a ‘tono’ con aquellos tiempos: la exageración (los tonos neones, el copete Alf y el brillo), la exuberancia (las chaquetas de hombros destacados, las mezclas estridentes y el animal print) y el éxito (el imperio del dorado y de los accesorios brillantes y extravagantes, los looks producidos).  

Mi infancia y adolescencia transcurrieron en Manizales, así que el acceso a las “marcas” que estaban en el mainstream en ese entonces era limitado. Llegué tarde a la moda del copete Alf, a mi hermana le parecían horrorosas todas mis elecciones de vestuario (en especial una chaqueta beisbolera morada con fucsia que amaba) y yo me sentía ‘vestida de vieja’ con todo lo que me ponía (a excepción de las camisetas con caritas felices).

Campaña summer 2019 de American Eagle

En ese tiempo la oda al cuerpo se convirtió en una obsesión. Los gimnasios siempre se veían abarrotados. Aunque yo estaba en otra onda (jugaba baloncesto), lo que mostraban la televisión y la publicidad tuvo que haber influido de alguna manera en mi percepción del cuerpo y de la belleza femenina.

Recuerdo claramente series como V la batalla final, Los magníficos, El hombre increíble, La mujer maravilla, El auto fantástico, Los dukes de Hazzard, La mujer biónica… De ahí salieron mis primeros referentes estéticos: usualmente mujeres rubias y castañas, delgadas, con melenas onduladas y con muuuuuucho maquillaje.

Esta imagen se fue puliendo y perfeccionando a través de los años hasta llegar a un ideal femenino irreal e inalcanzable de cuerpos esculturales, delgados y trabajados, bocas carnosas, pieles perfectas sin cicatrices, granos, arrugas, vellos ni poros, pelo sedoso, brillante y largo, y una actitud omnipresente de femme fatale. Perfección… un ideal de perfección creado mediante maquillaje y excesivas capas de Photoshop.

Campaña summer 2019 de American Eagle, imagen sin Photoshop.

¿Qué pasa hoy? Algo está cambiando, o al menos eso parece. Palabras como inclusión, realidad y diversidad están calando hondo en las nuevas generaciones. Aunque no puede decirse que la moda y la publicidad se hayan volcado hacia ellas, temas que parecían una moda pasajera, como las modelos plus size en portadas de revistas y editoriales de moda, están cada vez más presentes en publicaciones que hace unos años no hubieran contemplado, ni por equivocación, algo así.

¿Será permanente o es una moda impuesta por los mismos que nos vendieron el ideal de perfección con el que crecimos? El tiempo lo dirá. Mientras tanto vale la pena disfrutar el ejercicio que han hecho algunas marcas en este sentido, como American Eagle que lanzó en otoño de 2017 la plataforma AExME para celebrar la libertad, la individualidad y la diferencia.

Las imágenes que ilustran este artículo forman parte de su campaña de verano 2019, rodada contra el mar zafiro de Miami y en la que la marca evoca los vientos de optimismo de la temporada al reunir a un grupo de jóvenes reales celebrando los días soleados.

La campaña destaca el compromiso de American Eagle con la autoexpresión; de ahí que le haya entregado la dirección creativa a algunos de sus clientes, todos descubiertos a través de las redes sociales, para estas imágenes específicas.

Las fotos están libres de retoques, pues la compañía asegura que sigue fiel a su compromiso de celebrar a las personas reales, con mucha pasión. Espero que muchas otras marcas se unan a esta ola. En Una Adicción Llamada Moda les seguiremos el rastro.

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