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4 Cambios en el Interiorismo después del COVID-19

Hay momentos en la historia que marcan un cambio cultural, como las guerras o los desastres naturales y ahora a dos décadas del siglo XXI, tenemos una nueva a la lista: la pandemia de Covid-19. El cambio que más ha transformado a los seres humanos desde la segunda guerra mundial.

El distanciamiento social se ha convertido en el estándar. La nueva “normalidad”, ha cambiado la forma de ver a nuestros hogares. Estar dentro de ellos, se ha convertido en una situación a la cual de repente, ponemos ahora más atención y cuidado que la de costumbre.

Esta pandemia definitivamente ha sido un despertar en muchos sentidos y junto con ello, se han reafirmado algunas tendencias en el interiorismo que ya venían manifestándose, pero quizás ahora de una manera más acelerada, más real y justificada.

Toda tendencia implica una transformación, por lo que me gustaría compartirles 4 cambios en el interiorismo, que a mi criterio considero que son los de mayor relevancia en esta coyuntura:

Espacios multifuncionales

Este cambio nos ha obligado a tener espacios aún más adaptables, por lo que seguirán en auge, los diseños modulares. La adaptabilidad de lo existente es un hecho, quiero decir, que cada espacio podrá ser diseñado de manera diferente y repensado desde la conceptualización para así lograr espacios eficientes, además de estéticos.

Los espacios que eran exclusivamente para actividades sociales, ahora se convierten en espacios con una utilidad variada. Por ejemplo, un comedor o salón que se convierte en oficina, ha sido lo más evidente y demandado en esta época.

Ahora, diseñar estratégicamente, es sumamente valorado.

Interiorismo Sostenible

Pasar más tiempo en el interior, nos hace cuestionarnos sobre el uso de alternativas de bajo coste; debido al hecho de pasar más tiempo en casa, con un nivel de consumo más elevado que se traduce en una mayor generación de desechos de todo tipo.

Sumado a lo anterior, el auge de la utilización de materiales amigables con el medio ambiente, es ahora una tendencia –y una clara necesidad– que genera impacto social. Ahora somos más conscientes, aunque nos falta un largo camino.

En proyectos de interiorismo, tenemos más cuidado a la hora de elegir marcas y productos. Prefiero el uso de pinturas con bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles (COV); los artículos de decoración, con materiales 100% reciclados; mobiliarios ecológicos o con un proceso de fabricación certificado, en el que se evalúan los patrones medio ambientales y de contaminación y soluciones para reducir el consumo de energía.

Cada vez son más, las marcas que dentro de su estrategia de venta vinculan esta necesidad, y cada vez son más, los consumidores que la demandan.

Comprar local es mejor

Uno de los aspectos positivos de todo esto, es el amor y promoción a los productos locales; promoviendo la mano de obra artesanal y entregando mayor valor al trabajo realizado dentro de nuestras ciudades y países.

Las tendencias decorativas se alinean también a estos cambios sociales, la conceptualización y el desarrollo de los proyectos, van alienados a esta conciencia social. Los interioristas cada vez más priorizan y se decantan por el uso de implementos con un desarrollo o fin artesanal, promoviendo emprendimientos o empresas que están alineados con este objetivo.

Además de colaborar con la economía local, está claro que la personalización y creatividad vuela al momento de trabajar de la mano de estos artesanos, se asegura un producto a medida con un diseño único y piezas que tienen un trasfondo social.

El valor de lo verde

Puede parecer lo más obvio, pero todos nos hemos cuestionado sobre nuestros espacios. Quizás hemos empezado a valorar mucho más que antes, tener un lugar adecuado y acogedor, donde podamos pasar horas con la familia. A lo mejor, nos hemos dado cuenta del alivio que nos generaría ahora tener ese rincón adicional, para conectarnos con el exterior y el lujo de tener un espacio verde, que nos dé una probadita de naturaleza en medio de las paredes.

El auge de priorizar los espacios exteriores en esta época ha sido más allá de lo inusual. Sí bien la llegada del verano ha sido cómplice, se ha incrementado el cuidado a esos espacios exteriores; actualizándolos y sacándolos el mayor provecho posible, incluso en espacios reducidos donde hemos generado pequeñas “junglas” en nuestros ambientes.

Así, todos estos cambios sociales son una gran evidencia que tendremos un antes AC y un DC (Antes y Después del COVID-19), algunos avances forzosos pero que estaban en camino. Lo único que ha pasado, es una aceleración de lo que se estaba por llegar. ¿Es bueno o malo? Creo que, a pesar de la gravedad de la situación a nivel mundial, sacando lo positivo, ha sido un despertar en muchos aspectos, estamos más conscientes y reaprendiendo como clientes y como profesionales.

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