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10 razones por las que nunca olvidaremos a Karl Lagerfeld

Recuperó el esplendor de Chanel luego de la muerte de su fundadora (‘Coco’ falleció el 10 de enero de 1971). El diseñador alemán arribó a la maison en 1983 para encargarse de las colecciones de prêt-à-porter, Alta Costura y accesorios, y muy rápidamente volvió a poner el nombre de la casa en los titulares de la prensa especializada y en las preferencias de las seguidoras de la moda alrededor del mundo, reinventando los códigos que la hicieron grande en la época dorada de Gabrielle: el traje Chanel, el pequeño vestido negro, el tweed, los zapatos bicolor, las carteras acolchadas, las perlas y la bisutería, presentes en casi todas sus colecciones desde el inicio de su gestión como director creativo.

No solo se dedicó al diseño. Su genio creativo abarcó diferentes horizontes artísticos, como la fotografía, los cortometrajes y los fashion films, así como campañas publicitarias, que puso a disposición de la casa Chanel para alinear sus diseños con la imagen que quería proyectar sobre ellos. Además fue un apasionado de la historia, sobre todo del vestuario del siglo XVIII que influenció su trabajo y su estilo.

No solo creó para Chanel. A la vez, fue director creativo de Fendi (cargo que ocupó desde 1965) y de su propia marca (que creó en 1974). También diseñó una colección de edición limitada para H&M en el 2004.

Se empeñó en rescatar las artes más exquisitas de la Alta Costura. Desde su silla de director creativo de Chanel le dio un nuevo aire a los talleres artesanales con los que la marca trabajaba desde antes de su llegada, como Lesage (bordados), Desrues (ornamentación y botones), Lemarié (plumas y camelias) y Massaro (zapatos). Para ello le dio vida a Paraffection, una subsidiria de la firma, creada en 1997, para preservar y promover el legado, la artesanía y las habilidades de estas joyas escondidas del mundo de la moda. Pero además les dio la posibilidad de seguir siendo independientes (también trabajan para otras casas de moda), para asegurar así su permanencia en el tiempo, y les hizo permanente homenaje con el desfile Métiers d’art. Hoy, alberga más de 12 talleres diferentes.

Convirtió su icónica imagen en un producto.  Su pelo blanco, su rostro adusto, sus lentes oscuros y su coleta han sido estampados en camisetas y polos, y grabados en carteras y accesorios.

Era una “máquina” de trabajo. Aún me pregunto cómo hacía para crear todas las colecciones de Chanel: las dos de prêt-à-porter (primavera-verano y otoño-invierno), las dos de Alta Costura (primavera-verano y otoño-invierno), las de Resort, las de Métiers d’art; eso sin contar las que hacía para Fendi y su propia marca. ¡Incansable!

Creó los entornos más maravillosos para presentar las colecciones de Chanel. No solo reinventaba los clásicos de la casa colección tras colección, además fue un innovador en temas de escenografía y creó las más recordadas e impactantes que se hayan construido para presentar un desfile de modas. En octubre de 2015 convirtió el Grand Palais de París en un aeropuerto y a comienzos de 2015 transformó el Dongdaemun Design Plaza, de Seúl, en un espacio futurista gracias a la maravillosa intervención de la célebre arquitecta Zaha Hadid.  Si vamos más atrás, para su colección de Alta Costura otoño-invierno 2011/2012 recreó la Metrópolis del cineasta Fritz Lang en la Plaza Vendôme de la Ciudad Luz, y en 2009 le dio vida a una granja en el mítico escenario parisino en el que presentó buena parte de sus propuestas. Creó un supermercado, un carrusel, una brasserie, un museo, un invernadero, una sala de rodeos, un jardín botánico, un parque eólico, un hangar y hasta las profundidades del océano, y ha utilizado escenarios naturales como las calles de París, las fuentes de Versalles y los caminos peatonales de Antibes, en la Costa Azul.

Bajo su dirección, Chanel fue la primera firma en presentar un desfile en La Habana, Cuba. Un momento histórico y mágico que tuve la oportunidad de disfrutar en primera fila y que jamás olvidaré. La Habana se convirtió en el escenario idílico para que el diseñador alemán presentara su colección Crucero 2016/2017, inspirada en la isla, y se robó la atención de los medios de comunicación del mundo por ser la primera casa de modas en hacer historia en ese país. El desfile se llevó a cabo en el Paseo del Prado, la arteria principal de la capital cubana, y símbolo de los lazos que unen a Cuba y Francia: fue rediseñado en 1928 por el arquitecto paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier, quien posicionó ocho espectaculares estatuas de leones de bronce, el animal fetiche de Mademoiselle Chanel, en cada una de las esquinas de la avenida. De esta manera, la firma se integró a la escenografía predestinada.

Fue uno de los hombres más influyentes del siglo XX y un grande de la industria de la moda que deja un legado invaluable.

Trabajó hasta el último día de su vida. Falleció a los 85 años y ya había dejado instrucciones al equipo de Fendi para la presentación de la colección otoño-invierno 2019 de la firma.

 

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